viernes, 4 de julio de 2014

Y ASI NACIO CHECHO!!!

No recuerdo ben lo que pensé al salir del consultorio y ayer mientras hablaba con un amigo de Bolivia, recordé cuanto temor una sola palabra CANCER, Salí de allí a comer algo y mientras un familiar me hablaba de los beneficios de la ciencia y de no apresurarnos y que debía tener fe, yo solo pensaba en que mi pechuga de pollo estaba demasiado cocida y que las papas fritas iban a continuar engordándome, pensé en trivialidades, hice una lista pormenorizada de las calle que hacían falta para llegar a casa, tiempo después entendí mi afán de contar o cuantificar y de cómo me serviría… pasaron los días y empezó la odisea en un camino que hasta ahora era ajeno para mi…

Mi primer examen fue un tac de pelvis contrastado, el doctor me había explicado que debíamos saber a ciencia cierta que había debajo de la piel, si estaba ramificado y cuanto había comprometido el tumor, me hablo de su tamaño y su densidad, asistí a la cita sin nervios, pero con una ansiedad que casi se podía cortar con cuchillo sin filo… pasaron algunos días y mis resultados no llegaban y quienes hemos transitado este camino coincidirán conmigo que lo más desgastante e inquietante es la espera… los resultados llegaron y confirmaron lo extraoficialmente dicho por el medico se trataba de un tumor en la CRESTA ILIACA ISQUIERDA para esa época no tenía ni idea que era la cresta iliaca, para mí era un tumor en la cadera, jejeje  dimensiones 7 cm, no estaba ramificado, tenía una densidad de 52 UH que para quienes sabemos los tumores benignos no sobrepasan los 10UH, esas entre otras características apuntaban a un tumor maligno… PREDIAGNOSTICO: SARCOMA... otra palabra a la que empecé a temer, solo escucharla me hacía temblar.

Los exámenes continuaron ya que ante este diagnóstico no podíamos dudar debíamos estar cien por ciento seguros, y ante las sugerencias de cautela de mi médico UN SER HUMANO A QUIEN AMO PROFUNDAMENTE, me sumergí en ese mar de información GOOGLE, a veces puede ser intimidante, más adelante les contare sobre esto. Mientras los exámenes iban y venían los diagnósticos cambiaban ya nadie tenía la certeza absoluta y en esa espera NACIO CHECHO.

Decidí que no podía seguir llamándolo “el tumor”, me fastidiaba tener que hablar del así, por lo que una noche mientras discutía que comida ordenar con mi familia, pensé nuevamente en la pechuga de pollo del primer día, me invadió una eterna melancolía al pensar cuanto extrañaría comer con mi familia, compartir con ellos hasta la más simple decisión de que pedir, pensé en que no había comido suficientes pechugas de pollo, recuerdo que una opción de comida rápida aquí en mi país son unas empanadas o una fritura que me encantaban mientras estudiaba en la universidad el lugar donde las venden se llama CHECHO y no sé a ciencia cierta por qué pero grite ese nombre, y era como si toda la presión que estaba reprimiendo se soltaran con una sola palabra… allí nació checho,  ya el tumor no era un simple tumor, tenía nombre y si tenía nombre podía enojarme con él y luchar contra él, CHECHO SE CONVIRTIO EN MI ENEMIGO #1.

Fue tanta la popularidad de checho que ya mis amigos y familia hablaban de él, me preguntaban si checho me había dejado dormir la noche anterior, o si checho me dejaría salir ese día, por primera vez tenía a quien culpar, mi enemigo tenia personalidad, carácter y un perfil, realmente siempre imagine a checho como un ser sigiloso esperando el momento adecuado, estratega y fuerte, entendí que se fortalecía con mi miedo, así que deje de temerle, empecé a investigar cada día mas, a crear estrategias de ataque contra él.

No se amigó mío, como sea tu historia, no sé qué estrategia te funcione más, como dijo una amiga una vez hay quienes se hacen amigos de su enfermedad y le “piden con amor que se vayan”, hay quienes niegan la realidad, hay quienes se dejan vencer sin luchar y algunos como yo lucharemos hasta el último día; no sé a qué grupo perteneces, pido a Dios que a ninguno y que solo estés leyendo esto por curiosidad, pido a Dios que nadie más tenga que luchar, pero mientras eso pasa solo puedo contarte mi historia y pedirte que hagas lo que hagas de la forma como quieras luchar, lo hagas, NUNCA DEJES DE HACERLO, si decides poner nombre a tu tumor o enfermedad, o si prefieres su etérea forma, PEO LUCHA Y VENCE, SIEMPRE!!!!!


Y esta historia continuara…

1 comentario:

  1. Que grande eres. Tus palabras me dan animo. Actualmente he luchado incansablemente con el desmoide. Me han operado 4 veces, aun no he tenido éxito. Hoy dia tengo tres tumores a la espera de poder tratarlos. Lucharé hasta el final

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